En el periodo de la infancia, la plasticidad permite una mayor recuperación, compensación y reorganización orgánica y funcional.
  • ESTIMULACIÓN PRECOZ
Niños a riesgo: hace referencia a la probabilidad estadística de que se produzca un riesgo anormal de sufrir un proceso patológico o de verse afectado desfavorablemente por tal. Su desarrollo puede estar comprometido por algún trastorno. Son frecuentes los patrones distorsionados de interacción social debido a la dificultad de los padres para interpretar las señales comunicativas y desempeñar sus roles.
Objetivo: estimular tempranamente para optimizar las capacidades del niño hasta donde les sea posible.
La estimulación precoz es un proceso educativo global, intencional y sistemático, llevado a cabo cuando el sistema nervioso está en su período de mayor plasticidad, para conseguir el máximo desarrollo de las potencialidades del niño afecto de una minusvalía psicosensorial o motriz, o amenazadas por factores de riesgo, tanto biológico como ambiental.
Los 5 enfoques más generalizados son:
- Los niños son maleables por naturaleza y su crecimiento y desarrollo puede ser modificado en gran medida en cualquier dirección.
- Los resultados de la intervención temprana son mejores cuanto más pronto se lleve a cabo.
- La manipulación de la experiencia temprana influye en las funciones psicológicas subsecuentes. Esta experiencia puede ser saludable o contraproducente.
- La experiencia cualitativa puede atenuar o compensar carencias básicas ambientales, estas son obstáculos para iniciar los aprendizajes básicos en la escuela.
- La intervención temprana reduce las dificultades para alcanzar su pleno potencial humano.

  • EDUCACIÓN TEMPRANA:
“Atención temprana”: es el conjunto de intervenciones dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años, a la familia y al entorno que tienen por objetivo dar respuesta lo antes posible a las necesidades que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar. El inequívoco sentido educativo que tienen los tres primeros años exige que, sin olvidar la tarea asistencial, se fomente el desarrollo pleno de las capacidades de todos los niños.
La educación temprana es el proceso educativo global, secuencial, continuado y regulado iniciado antes de los 6 años cuando el SNC se encuentra en el período de mayor plasticidad. Su objetivo es la optimización y el desarrollo de las capacidades del niño (con o sin retrasos), contando con la colaboración del entorno familiar. Esta educación temprana va a ofrecer al niño una estimulación en las diferentes áreas del desarrollo: motora, sensorial, cognitiva, social, y comunicativa. En esta definición se destaca su carácter esencialmente educativo y no sólo terapéutico y preventivo de las acciones destinadas a los niños de 0-3 años (y más) tengan o no algún tipo de trastorno o no.

- Todos los niños necesitan estimulación de calidad
- Potenciar las capacidades del niño
- Niño en su conjunto
- Proceso continuo
- Centro es la persona
- La familia es uno de los agentes educativos

CARACTERÍSTICAS
- Acción dirigida al niño en su conjunto
- Progresiva (enfoque evolutivo)
- Sistemática: día a día
- Secuencial
- Comenzar lo más precozmente que sea posible
- La participación de los padres es esencial (se debe centrar en la familia como un todo)

FUNDAMENTOS
- Importancia del ambiente para el desarrollo del niño.
- Las experiencias tempranas de los niños son críticas para el desarrollo de una personalidad equilibrada y bien adaptada.
- Mayor plasticidad del SNC (se optimizan las interconexiones neuronales {sinapsis}, la poda selectiva y la mielinización).
- Importancia de la relación madre-hijo en los primeros días de vida (imprescindible la participación de los padres).
- Intervención centrada en la familia en estos aspectos: ajuste del niño, alimentación, y manejo del niño, y obtención de diversos apoyos (servicios sociales, sanitarios…).

BASES TEÓRICAS
- Psicología del Desarrollo: se ocupa del estudio del origen y evolución de la conducta a través de las diferentes etapas por las que pasa el organismo humano. El desarrollo depende del bagaje hereditario y las experiencias del individuo y el medio; y está íntimamente ligado a los procesos de maduración del SN.
- Neurología evolutiva: a partir de unos patrones normales de desarrollo se compara la evolución de los niños a riesgo, observando sus posibles desviaciones del estándar del desarrollo. Se observan signos externos (tono muscular y reflejos) de cuya exploración puede deducirse el grado de limitación o retraso del niño.
- Psicología del aprendizaje: aborda los comportamientos, aprendizajes, y repertorios conductuales como variables dependientes de una estimulación antecedente o consecuente. Parte de un análisis funcional y topográfico de la conducta observable para explicar el modo de operar del sujeto de cara a una modificación de conducta/apoyo conductual positivo (proceso que modifica el contexto antes de que la conducta problemática suceda: EA-O-EC).

FINALIDAD
Potenciar al máximo las posibilidades físicas y cognitivas del niño mediante la estimulación regulada y continuada, llevada a cabo en todas las áreas sensoriales, siguiendo el curso normal de la maduración del SN.
Apoyar a la familia (frustración, estrés, indefensión, aislamiento…) mediante una escucha respetuosa para que adquieran las habilidades que les permita hacer frente a las necesidades especiales de su hijo.

OBJETIVOS
- Detectar lo antes posible a los niños con retraso en su desarrollo.
- Identificar y evaluar las dificultades evolutivas de estos niños.
- Facilitar la adquisición de pautas del desarrollo a través de una estimulación intermodal en la que aparecen repertorios básicos de conductas, hábitos de autonomía, y habilidades sociales.
- Potenciar el uso de sus capacidades.
- Implicar a la familia y a la escuela como marco generalizado de los aprendizajes.

Es preciso contar con un equipo multidisciplinar, partiendo de una visión global del niño
FUNCIONES O NIVELES DE INTERVENCIÓN
  1. PREVENTIVA: dirigida a los niños denominados de “alto riesgo” y a sus familias. Corren el riesgo de ver afectado su desarrollo porque han tenido alguna lesión en momentos prenatal, perinatal, o postnatal. Tiene el propósito de reducir el riesgo de posteriores problemas en el desarrollo. Se detectan, previenen y eliminan leves trastornos que podrían hacerse patentes con posterioridad. Es necesario conocer los posibles factores de agresión encefálica (signos de alerta). Se trata de proporcionar al sujeto un ambiente enriquecido para minimizar las limitaciones derivadas de algunas discapacidades y proporcionar un ambiente enriquecido.
    1. Prevención primaria:
      • Se dirige a grandes colectivos sociales con el fin de incrementar la sensibilización hacia medidas profilácticas de higiene y salud, para reducir o eliminar la potencialidad de un trastorno. Son medidas encaminadas a evitar factores nocivos que lleven a la aparición de un trastorno.
        • Educación e información sanitaria de la población.
        • Consejo genético.
        • Planes de vacunación.
        • Campañas de prevención de accidentes infantiles.
        • Preparación para el parto.
    2. Prevención secundaria:
      • El objetivo es disminuir el índice de prevalencia de una enfermedad en una población, reduciendo su evolución y tiempo de duración al mínimo posible. Se trata de que los factores nocivos existentes tengan la menor consecuencia posible.
        • Detección prenatal (amnioscopia, registro del latido cardíaco, ecografía, amniocentesis).
        • Detección perinatal: evaluación del neonato (Hª.Cl., examen neurológico de los reflejos, examen sensorial, pruebas del desarrollo.
  2. ASISTENCIAL (prevención terciaria): busca atenuar o disminuir la incidencia de las discapacidades en una población procurando que el grado de minusvalía como consecuencia del déficit, sea el menor posible (superar las limitaciones en una actividad desarrollando las capacidades). Trata de evitar que empeoren las consecuencias del trastorno y que el niño se deteriore.
      • Rehabilitación.
      • Integración.
      • Educación temprana.

INSTRUMENTOS DE DETECCIÓN TEMPRANA
  • APGAR: test de screening que valora el estado fisiológico del recién nacido teniendo 1, 5 y 10 minutos: pulso, respiración, tono muscular, reflejos y color de piel. Un niño que alcanza la puntuación de 10 está sano; entre 7-9 es normal; entre 4-6 moderadamente depresivo, y entre 0-3 gravemente depresivo.
  • Escala de Evaluación Neonatal de Brazelton: prueba de desarrollo que evalúa la conducta neonatal recíproca y motora, el control fisiológico y las respuestas al estrés, y que exige la participación activa del niño en un proceso interaccional. Es imprescindible tener en cuenta el estado de conciencia del niño (sueño profundo, ligero, somnoliento, alerta-vigilia tranquila, despierto con actividad motriz-vigilia activa, o llanto). Valora el comportamiento y las respuestas neurológicas provocadas.
  • Evaluación del desarrollo de Gesell: observa conductas motoras, adaptativas, personales-sociales, y el lenguaje de los niños de 4, 16, 28 y 40 semanas y 12, 18, 24, y 36 meses; y las compara con unas normas tipificadas obteniendo un Cociente de Desarrollo (CD) del estado madurativo del niño.
  • Escala de Brunet-Lezine para medir el desarrollo psicomotor de la primera infancia (EBLF): continuación de la escala de Gesell que explora el desarrollo postural, la coordinación visomotora, el lenguaje y la socialización de los niños de 1m-7a.
  • Escala Bayley de desarrollo infantil (BSID): medida adecuada de los progresos en el desarrollo del niño de 2-30m. Las puntuaciones directas se convierten en IDM o IDP. Se trabajan la escala mental (agudeza sensoperceptiva, discriminación, memoria…), la escala de psicomotricidad (movimientos corporales, coordinación motriz…), y la escala de comportamiento (actitudes, intereses, orientación social…).
  • Inventario de desarrollo Battelle (BDI): inventario que permite identificar niños con retraso en su desarrollo, evaluar el desarrollo de niños con deficiencias y posibilitar la elaboración de programas individualizados y control de los progresos. Identifica también los PF y PD en áreas personal-social, adaptativa, motora, lingüística y cognitiva. Consta de test, observación y entrevista. Las puntuaciones directas se transforman en percentiles y puntuaciones estándar (Z, T).

PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN